domingo, 16 de septiembre de 2007

Second Life, ¿fracaso?


Hace unos días, leía una notica en Hosteltur sobre las comunidades virtuales. En la última parte de ésta se hacía eco de una información publicada en el portal The Inquirer, donde se explicaba el fracaso que empezaba a presentar Second Life , debido a la cada vez menos aceptación de los usuarios por esta "segunda vida virtual". Isaac Vidal ya iniciaba una entrada en verano con el titular, Second Life ¿oportunidad de negocio? Ahora creo que se empieza a despejar -a lo mejor y sólo a lo mejor- parte de esa incógnita.

Era Brian Haven, analista de Forrester Research, el que comentó para The Times el fiasco que comienza a ser SL para muchas empresas. Ya que, aunque los propietarios Linden Lab venden que habitan este otro mundo más de 7 millones, en realidad no son más de 40.000 los que se conectan en una hora punta. Haven justifica esto en el hecho de que más del 85% que crearon un avatar lo terminan abandonando.

Si nos vamos a una encuesta realizada por el portal cultural "El Catalejo" (información extraída de la citada noticia de Hosteltur), encontraremos como una de las claves del éxito para el crecimiento y aceptación de una comunidad virtual el poseer un objetivo claro y concreto. De esta forma, ¿qué objetivo tienen Second Life para los usuarios y empresas?.....

Edu William marcaba una interesante línea en este sentido cual era la de configurar un Second Tourism, convirtiéndose en un magnífico LAB sobre los gustos, necesidades y deseos de la demanda. Tema éste que ya fuera objeto de un debate en iniciático google grupos turismo 2.0, en él que tuve la posibilidad de participar postulándome en línea con Edu y rebajando el interés que como juego virtual pueda tener este proyecto de cara a su consolidación en el área de turismo. De todo ello era un buen ejemplo la participación de Starwood en este universo virtual, con el objetivo de -a través de la opinión de los ususarios- crear un hotel virtual ideal para más tarde trasladar su construcción a la vida real: Aloft hotel. Es decir, se aprovechaba este entorno para experimentar con la demanda y extraer información de la misma muy útil. La cadena hotelera estuvo acertada en su presencia, orientada a la configuración de producto y no tanto al marketing.

Me gustaría terminar con una reflexión de Daniel Fernández, especialista de IBM en mundos virtuales, que indica que Second Life evolucionará desde una vida virtual (como bien pudiera ser ahora) hasta ser un buscador en la Red gráfico y en 3D.

jueves, 6 de septiembre de 2007

El viaje experimental



Ya de vuelta de las vacaciones, empiezo mi nueva temporada en la apasionante blogoesfera con una entrada sobre los viajes experimentales, término éste que no debe confundirse con los viajes experienciales, aunque si es verdad que los primeros se puede convertir en los segundos como tendremos la oportunidad de descubrir.

El turismo experimental empezó a conocerse entre los viajeros más ejercitados gracias al libro "the lonely planet guide to experimental travel", publicado en 2005 y del que ya se hacia eco el blog de Jorge Gobbi , así como el rotativo británico The Observer y la propia CNN en el 2003, con anterioridad a la edición de Lonely Planet.

En esta filosofía, el viaje se concibe como un experimento que parte de un juego (con normas incluidas), sin que ejerza un papel importante el destino en sí, sino la aventura de que el azar determine una interesante y alternativa guía sobre el mismo. Debo confesar que tras la lectura de esta curiosa guía este verano he comprobado que la experiencialidad del viaje puede partir de una activividad lo más convencional posible (una mañana de agosto en una playa multidudinaria de Torremolinos o similar), pudiendo generarse toda una experiencia turística gracias a una metodología lúdica.

Pero hagamos un poco de historia, el concepto "experimental travel" tiene su origen en 1990, en la ciudad francesa de Strasbourg, donde Joël Henry (periodista y co-autor de The Lonely Planet Guide to Experimental Travel) creó -junto a dos amigos- Latourex, Laboratorio del Viaje Experimental. Sus promotores lo definieron como una "organización científica no gubernamental, con especial énfasis en el conocimiento y descubrimiento de nuevos caminos y formas de contemplar los destinos y lugares turísticos", ahí queda eso...Este "ente" tiene su continuidad en otro similar creado esta vez en Gran Bretaña (Sheffield Laboratory of Experimental Travel), ambos organizan viajes experimentales todos los años, con un fin -como ellos mismos siempre se encargan de recordar- científico y nada lucrativo.

Para haceros una idea de por donde van las propuestas, en la Guía de Lonely Planet y en la propia web de Latourex hallamos magníficos ejemplos para realizar nuestro viaje desde una óptica experimental. Incluso éstos ya están clasificados y tipificados. Hablamos de esta forma de Airport-Travel, mediante el cual pasaremos 48 horas en un aeropuerto, sin volar. Probando el confort de las salas, los locales comerciales, las propuestasgastronómicas de sus restaurantes, observando a los viajeros, las tripulaciones que llegan, ...; Agoraturismo, visitando las grandes plazas importantes del mundo (Concordia, Picadilly Circus, San Marcos...); Anacroturismo, que consiste en viajar a un destino o por un él utilizando un medio de transporte antiguo o anacrónico (ej.: en globo, en un citroen 2 CV, etc.);Contraturismo,para ello, al visitar un destino, no deberemos hacer nada de lo que recomiendan las guías, sino cosas diferentes; EroTurismo; cuando una pareja viaja por separado a la misma ciudad e intentan encontrarse uno al otro; Buscando la confluencia, donde se elige al azar una altitud y latitud y se busca su confluencia o intersección, quedando fuera del juego los espacios en medio del océano, así como el polo norte y el sur, véase "The Degreé confluence Projet"; Viaje-Persecución,en el que seguiremos a un amigo que se ha ido de vacaciones, fotografíandole con un teleobjetivo. Cuando regrese, lo recibirás con un álbum de fotos de "su" otro viaje; así como Odisea burocrática, conociendo un destino a través de sus organismos burocráticos, es decir, desde una óptica de usuario, haciendo cola ante una ventanilla, rellenando un formulario, etc.

Os atrevéis a jugar?